MIGUEL HERNÁNDEZ

Llagada la voz en pos de justicia,
el puño cerrado y enardecido,
tal vez derrotado, jamás vencido,
víctima como fue de la estulticia.

El buen Miguel vuelve hoy a ser noticia,
su acerado verso, reverdecido,
su gesto, más firme, el más decidido
de España, tan puta como novicia.

Hoy más presente el rayo que no cesa
de este perito en lunas y agoreros,
ofrenda de un odio dañino y bruto.

Hogaño su lirismo más se espesa,
su verso ha liberado a los yunteros,
como el toro nacido para el luto.


Francisco Callejo


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"A la minoría, siempre"

Juan Ramón Jiménez