PAPARRUCHAS
Corre esta temporada del 2011 en espiral hacia un cenagoso desagüe llevándose en su frenética, ovalada y húmeda corriente todos los residuos de una temporada equívoca y lesiva, pero en el recipiente de la pila quedan adheridos a sus paredes todos esos lamparones de inmundicia que confunden basura con óxido, mugre con orín y roña con cardenillo.
Llega la hora del balance con el moroso andar de lo reiterativo, con el cansino mohín de lo desandado, con la certeza de un resultado elusivo. Comienza el desempolvo de anuarios y el ornato de cronologías. Tiempo de excusas.
La presente temporada mira hacia atrás con el fruncido gesto de quien trata de improvisar pretextos, consciente como es de que el balance no da siquiera perfil de lucro cesante. De cara a la opinión pública los Toros pierden una batalla a diario por haberse abierto cuenta en la sucursal del descrédito. Los principales valedores del negocio, corroídos de endogamia e infectos de codicia, son el perfecto alter ego del avaro Scrooge a quien conocerían si leyeran a Dickens, incluso si simplemente leyeran. Pero como el empresariado taurino, además de miserable es profundamente analfabeto creerá que el nombre del escritor inglés se corresponde a lo sumo con la marca de alguno de esos whiskeys con los que celebran sus espléndidos arqueos.
La patronal taurina ha perdido este año la sencillísima batalla de Barcelona. Un frente en el que contaba incluso con el favor de ese amplio y agnóstico espectro de los prohibicionistas de la prohibición. El estrepitoso fracaso de perder la monumental plaza, aun a pesar de tener como caporales de cabecera a Balañá y a Matilla, es una abyección cuya responsabilidad, torpeza y vilipendio, bien pueden hacerse extensivos a todos los inmovilistas haraganes que componen la actual recua de empresarios. Y no vale a estas alturas seguir señalando con el dedo al nacionalismo catalán por limitarse a hacer lo que de él cabía esperar.
Los Toros precisan de una promoción y un cuidado de los que nunca se han preocupado estos aparceros que padecemos en calidad de empresarios. Ninguno.
Luego vendremos a oír la sempiterna estupidez de que el empresario está para ganar dinero. ¿Pero quién establece la linde entre lo legítimo y lo abusivo, entre lo tolerable y lo opresivo, entre lo lógico y lo inicuo?. Ni siquiera los toreros son capaces de alzar la voz. Los que están arriba, por continuar; los que están abajo, por si llegan.
A todo esto la prensa, como de costumbre, veraneando en el tópico, enfangándose en la mendaz adulación de bastardeados intereses, agarrándose a la poltrona a costa de felaciones y sodomía intelectual. ¿Dónde está el periodismo de investigación?. ¿Dónde el destape de desmanes?. ¿Dónde la publicación de esos capítulos que harían tambalearse a los omnímodos depredadores del negocio?. Paparruchas, que diría Scrooge.
La verdad sigue siendo un coto cerrado donde la utopía pernocta amordazada bajo secuestro. En la fatigosa y constante rutina de nuestra desmemoria nos aplican el sedante de un boletín informativo al que ya ni siquiera cuestionamos.
Hoy los toros, abotargados de evidente pudor, se esconden en el campo tras las encinas para impedir esa imagen tullida y corrupta, infame y correctiva, indigna y tumoral de las fundas en los pitones. Otra infamia que nos meten con calzador como aparente terapia para evitar lesiones en los cuernos. Subrepticio y depravado eufemismo del afeitado, que ya podían emplear para sí los propios ganaderos. O nos cuentan que Talavante lo ha bordado en Zaragoza por tundir a un encastado ensabanado a arrucinas. Yo siempre he pensado que poder a un toro pasa por hacerle llegar al final de faena desfondado y embistiendo al ralentí, pero al parecer, dominar pasa por hacer que el toro termine embistiendo a mayor velocidad de aquella a la que comenzara la faena, lo que por otro lado imposibilita matarle en rectitud. Como así fue.
Tendido Cero dura menos por “ajustes de programación”. Al parecer, los ajustes de la Televisión Española pasan siempre por sobre los Toros.
Y nos lo creemos, que es peor.
Francisco Callejo
Sobre esta entrada
Esás leyendo “PAPARRUCHAS,” una entrada de La Charpa del Azabache
- Publicado:
- 10.16.11 / 10am
- Categoría:
- Al natural
)




Sin comentarios
Saltar a formulario | comentarios rss [?] | trackback uri [?]