CON DOS COJONES
Que este es país clorótico y quejoso es algo que hasta puede ver Ruiz Quintano a pesar de su toronja impedimenta. Este es breñal de afrenta y vindicta, de agravio y revancha, de oprobio y escarmiento. Aquí no se atiende a razones, sino a la celeridad de un pulso al que da cuerda la animosidad. El español preconciliar es cainita por naturaleza. Y cuanto más modélico, más pérfido.
El reconocimiento de los méritos ajenos es una purga por la que no pasan los resentidos y recelosos que en estas tierras de pan llevar son legión.
De ahí que el españolito que se encomienda a la sombra del Cid, -si bien valdría igualmente la de Florentino Pérez- y a cuyo sepulcro no quiere poner llave, bisbisee en lo mermado de sus luces esos versos de las Mocedades del burgalés guerrero que alentara Guillén de Castro:
Procure siempre acertalla
el honrado y principal;
pero si la acierta mal,
defendella y no enmendalla.
En estas, aparece otro caballero, estellés por más señas, que conjuga a la perfección y entendimiento de un siglo XXI aturdido y ambiguo, el sentido mollar de la caballerosidad ajena a bastardas banderías y equívocas cunas.
La “carta abierta” que ha enviado Pablo Hermoso de Mendoza a ese somormujo periodístico que es Moncholi, y que mucho se han preocupado el resto de medios informativos de no airear, es una feliz muestra de la hombría en su venturoso concepto. Y escribo venturoso por feliz y acertado. Ya se sabe que ahora pretenden hacernos creer que la hombría liba en buscar las espaldas del adversario para enhebrarle un dedo en el ojo.
Pues bien, Hermoso de Mendoza, además de poner al perdulario pelafustán de chupa de dómine le espeta con valiente hidalguía sus evidentes miserias, su periodismo comadre y su plebeya simpleza. Y es que ese retobado plumilla que tanto gusta de ventilar su doctorado en periodismo, -que no viene sino a ser algo así como subcampeón de futbolín, o sexador de pollos- practica una fórmula periodística que bebe de las fuentes de esos patios de vecindad que tanto prodiga Telecinco.
Y el resto de eso que dan en llamar profesión, silba mirando para otro lado. Porque el corporativismo periodístico es tan infame, depravado y vil como la falta de dignidad de quienes no levantan la voz a sabiendas de que mañana pueden nutrirse de otro pesebre. De este modo, cuchipandis como las que engordan Zabala de la Serna, Ruiz Villasuso, una de La Razón y un becario de Moncholi, cuestionarán a la Casa de Misericordia por cederles pases de plaza que dan a una columna, o se cambiarán epítetos cuando pongan los ojos en blanco hablando de José Tomás, pero salir al paso de algo tan sustantivo y macizo como la verdad que ha puesto en liza el inmenso rejoneador navarro no les provoca sino incomodidad. De ahí que se callen como… meretrices.
Pablo Hermoso de Mendoza, con este gesto, acaba de rubricar una obviedad manifiesta, y es que es la figura del Toreo más importante de los últimos quince años, aparte naturalmente, del rejoneador más significativo de todos los tiempos. Él ha belmontizado el toreo a caballo; lo ha dotado de una impronta que no precisa hacer del toro un coladero de hierros; ha suprimido esa circense ridiculez de las colleras; ha nutrido de contenido un arte que se llamó de Marialva y que hasta la fecha no era sino una frivolidad de cortesanos y caciques. Ha dado sentido al esbelto maridaje entre toro y corcel que hoy revienta los cosos taurinos. Ajeno a geografías y topicazos, tan lejos del Algarve como de la baja Andalucía, ha puesto a lomos de un caballo desheredado y preterido el rejoneo patas arriba. Y por extensión, el Toreo.
Al nebuloso mito de Bucéfalos y Babiecas se suma la tangible leyenda de un Cagancho que ha conquistado mundos a ambos lados del Atlántico.
El nuevo gesto de Pablo Hermoso de Mendoza es la última confirmación de su grandeza y torería. Sin miedos, sin ambages, sin sutilezas.
Ya podían los que dan en llamarse figuras del Toreo tomar ejemplo de cómo se hacen las cosas. Como lo ha hecho este inmenso caballero. Con destreza y arrojo, con desparpajo y osadía, con bizarría y determinación. Con dos cojones.
Francisco Callejo
Sobre esta entrada
Esás leyendo “CON DOS COJONES,” una entrada de La Charpa del Azabache
- Publicado:
- 08.28.11 / 11am
- Categoría:
- Al natural
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