EL MAÑANA EFÍMERO
Se están desoxidando las viejas chirimías y cornetas que ensayan el toque a rebato. Cierran filas entorno a una bandera la jauría de odios embozados que muestran sus salivados dientes. Truena la ubérrima causticidad de esa saña carpetovetónica cuyo blasón se cifra en la españolísima leyenda que ribetea su heráldica, donde se puede leer: “De qué se habla, que me opongo“.
De nuevo esa capciosa tendencia a desempolvar la adarga antigua, la lanza en astillero y toda la vieja armadura de nuestros antepasados, sellada de orín y moho, no con objeto de blandirla en pos de un ideal con el que desfacer entuertos, sino con el único objetivo de cristianizar a cruzazos, o apostatar a himnoriegazos.
La vieja España zarandeada de intrínsecos odios puestos a secar sobra la devanadera de las cuerdas que sostienen sus periferias. Este vetusto solar que dejara en barbecho Caín.
Vuelta la burra al trigo, la atención se cierne nuevamente sobre el Parlament catalán. Ese escenario de desencuentros entre la España que ora y embiste y la España del cincel y de la maza. Discursos hueros, prosapia de vanidades, palúdicos espasmos de pretendido ingenio y, al fondo, el taller en que se teje la mala suerte de un país que regurgita gobernantes con hedor a canonjía.
Los medios de comunicación taurinos, pretendiendo lubricar un hallazgo, lanzan titulares de todos esos políticos, reservones y marrajos, a los que la actualidad les pone el toro en suerte. ¡Qué falta de ingenio la de este colectivo de plumillas al acecho!.
Se mesan los cabellos, se crispan los gestos, se reconcentra el ademán. No se dan cuenta -tan cortos son de alcances - que esta es la única terapia de reanimación que puede aparejar el indulto de tan honda, como malversada liturgia.
Litigio sobre el tapete, al taurineo de tópico y ladillas se le suben los colores. Los desalmados oportunistas que, bajo franciscano hábito de hermano toro, no persiguen sino la estocada en la cruz de lo que lleve etiqueta de made in Spain, vejan, ultrajan, injurian y difaman, despreciando (machadianamente) cuanto ignoran. Y los taurinos, en lugar de tener mano izquierda, entran al trapo para terminar consintiendo la faena en los terrenos en que se han aquerenciado los antitaurinos. Falta de luces. No sólo las del traje.
Al quite, la más desafortunada acreedora de notoriedad del espectro político. Una Esperanza Aguirre estraperlista y logrera que salta al ruedo de la actualidad para atizar la mecha que enciende el odio africano entre un centralismo de fibra óptica y un catalanismo de barretina descolorida. ¿A qué se arroga esta suripanta este innecesario y desacertado alarde de españolidad rancia y naftalinada?.
Brindis al sol, so pretexto de elevar los Toros a Bien de Interés Cultural.
Hiede esta España de deberes por hacer. Este solar de revoluciones pendientes, decapitaciones aplazadas, prevaricación de justicia social y guerracivilismo larvado en su más palmaria simpleza. Éramos pocos y parió la abuela.
¿A son de qué la enredadora presidenta de la Comunidad de Madrid se saca un jaque de la manga que no hace sino azuzar viejas y soterradas pendencias que vienen a poner en solfa el complejo maridaje entre las dos ciudades más potentes de España?. ¿Con objeto de qué esta tipa deja con las posaderas al aire a sus correligionarios catalanes?. ¿Con permiso de quién enarbola la denostada Fiesta de los Toros como arma arrojadiza de perfil político?. Resulta repugnante la fetidez de oportunismo sectario de que pretende revestirse a costa de una liturgia que, por pertenecer al pueblo, rechaza banderías y militancias. Si tanto le preocupan los Toros y tan importantes los considera, ¿porqué no ha dotado al canal televisivo que usufructúa y envilece -me refiero a Telemadrid, naturalmente- de un programa taurino?. ¿Porqué hace tantísimo tiempo que no se televisan corridas en Telemadrid?. ¿Porqué es tan escasa la información vinculada a los Toros de esta cadena?. Y, por último, ¿porqué tiene, o tuvo, al frente de las contadas y soporíferas retransmisiones taurinas a un equipo de quitameriendas, mal dirigido por el ignaro y sandio Miguel Ángel Moncholi, singular ejemplo de servilismo y mentecatez?.
A la inoportuna irrupción de esta versión política de Ana Obregón que es Esperanza Aguirre, esa petarda transformista, dado que utiliza más disfraces que Mortadelo, la secunda un Consejo de Ministros socialistas (especialistas en el vicio al alcance de la mano) que, no contentos con la metedura de pata del año pasado al conceder la Medalla de las Bellas Artes al primero y menos malo de los Rivera Ordóñez, este año se la conceden al prestidigitador Luis Francisco Esplá, esa sombra de lechuzo tarambana.
Es evidente que los Toros, desde uno y otro sector, están en el punto de mira. Todos tratan de utilizarlos a su antojo. Fiel remedo de esta pobre España que viene penando y desangrándose desde siglos ha.
Como el final de esa berlanguiana genialidad que es “La Vaquilla”, entre todos la mataron y ella sola se murió. En espera de una España que alborea despacio, muy despacio…
Francisco Callejo
Sobre esta entrada
Esás leyendo “EL MAÑANA EFÍMERO,” una entrada de La Charpa del Azabache
- Publicado:
- 03.07.10 / 3pm
- Categoría:
- Al natural
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